13 jul 2010

Las operaciones por aire y tierra se incrementaron hace 15 días

El Ejército vuelve a patrullar en La Garrucha: zapatistas

El gobierno también administra acciones paramilitares, acusan

Hermann Bellinghausen
Enviado
Periódico La Jornada
Martes 13 de julio de 2010, p. 18

San Cristóbal de las Casas, Chis. 12 de julio. La junta de buen gobierno (JBG) zapatista de La Garrucha denunció que el Ejército federal ha vuelto a realizar patrullajes intimidatorios día y noche, en camiones y vehículos blindados. Sus helicópteros realizan vuelos rasantes sobre las comunidades. Estas operaciones se han incrementado desde hace 15 días.

Al recibir a la brigada europea de solidaridad en El Caracol Resistencia hacia un nuevo amanecer, la JBG de la selva tzeltal agregó que, a la par, el gobierno administra las acciones de los paramilitares, y sostuvo: En el territorio de El Caracol hay conflicto constantemente. El mal gobierno no busca otra cosa que acabar con la construcción de la autonomía. Ofrece dinero para dividir comunidades, y más que todo entrega dinero a la gente de los partidos y la paramilitar Organización para la Defensa de los Derechos Indígenas y Campesinos (Opddic) para que hagan provocación a las bases de compañeros zapatistas.

Las autoridades autónomas explicaron: “El gobierno entrega un poquito de apoyo (dinero) a mujeres, niños, viejitos. Regala lámina de techar, cemento, tabla. Ahorita sí que el mal gobierno se hizo bueno. Pero no son otra cosa que migajas. Quiere comprar la dignidad de las bases de apoyo. Pero los zapatistas conocemos bien sus mañas.

Ahorita ya sólo da dinero a estos de los partidos para que provoquen la violencia. Busca robarse las tierras que los zapatistas recuperaron en 1994. Da el dinero para destruir nuestra organización y como no puede comprar a los zapatistas, apoya a los paramilitares para que hagan trabajo sucio y manda a sus ejércitos a hostigar los municipios autónomos.

La JBG relató que se ha creado gran tensión en Peña Limonar y Amaitik, municipio autónomo Ricardo Flores Magón. En Amaitik, los paramilitares asesinaron impunemente a dos autoridades autónomas en 2002. Pasó el tiempo y la JBG promovió un diálogo de reconciliación con los priístas. Sus líderes lo rechazaron y el consejo autónomo privó de su tierra, conforme al derecho ejidal, a los nueve implicados. Siete años más tarde, estos paramilitares regresaron a Amaitik amparados en papeles que les dio el gobierno.

El consejo intentó el diálogo otra vez, y lo rechazaron. La junta de buen gobierno propone ceder 70 hectáreas, y lo rechazan. El 16 de junio debieron llegar a un diálogo pero no acudieron, refiere la brigada. Los zapatistas son conscientes de que buscan la provocación para que intervenga el gobierno. La toma de la escuela autónoma por parte de estos priístas confirma las sospechas de la junta.

En Arroyo Granizo siempre se trabajó el ganado en colectivo, hasta que la militarización de la zona se desplegó masivamente y los priístas abandonaron el trabajo. Ahora, con el impulso del paramilitarismo, los priístas adoptan una actitud más agresiva; armados intentan arrebatar el ganado y los pastos colectivos a las bases de apoyo; tres maestros del gobierno actúan como líderes de los paramilitares, y se niegan a dialogar.

En Montes Azules, el gobierno ha provocado el éxodo de numerosas comunidades. Amparado en pretextos ambientales, despeja el terreno para la entrada en la selva de los grandes inversionistas, la explotación de un turismo de lujo y la apropiación de los recursos biológicos para patentarlos.

Las familias bases de apoyo que rechazaron el desalojo fueron expulsadas por la fuerza y muchos hombres encarcelados. Sus tierras hoy están vigiladas por guardias privados. Laguna San Pedro, Laguna El Paraíso y Laguna Suspiro están bajo amenaza y se preparan para resistir.

La versión de que se construirá una hidroeléctrica en el río Jataté, en tierras de la comunidad Rómulo Calzada, apuntó la brigada, han terminado de disparar las alarmas en la JBG.

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